El TGD es un trastorno que involucra retrasos y dificultades con la interacción social, el lenguaje y con las habilidades emocionales, cognitivas, motoras y sensoriales.

Se estima que 1 de cada 166 niños tiene este trastorno, por lo que se hace cada vez más necesario conocer acerca del mismo para poder entenderlos mejor y ayudarlos a adaptarse al medio de la mejor manera posible.

 


En tres habilidades básicas encontramos dificultades:

  1. establecer cercanía, intimidad y calidez con las personas,
  2. comunicarse con gestos y expresiones emocionales,
  3. usar palabras significativamente y con intención.

En ocasiones vemos también que perseveran en intereses o aletean sus manos o irrumpen con conductas poco apropiadas como golpearse y gritar, aunque estas características dependen del perfil de cada niño.

 

 

 

Dificultades para recibir y procesar la información del medio de manera adecuada por lo que se sienten abrumados en muchas oportunidades. Esto hace que sus reacciones sean “desmedidas” para otras personas pero para ellos son la expresión de lo que sienten.
Es por esto que trabajan mucho en “integración sensorial” para que puedan tolerar toda aquella información que reciben de sus sentidos.

 

 

 

Dificultades para planificar motrizmente sus ideas y llevarlas a cabo. Muchas veces no logran resolver problemas con su cuerpo de manera adecuada. Tienen ideas pero no saben cómo llevarlas a cabo.

     

    Al tener dificultades en la conexión sensorial- afectivo-motora les resulta difícil iniciar y mantener interacciones fluidas con gestos y palabras. Y eso los frustra tanto ya que no pueden comunicar a los demás lo que desean, entonces se expresan mediante conductas como llantos y gritos que disminuyen mucho con un abordaje terapéutico adecuado. De todos modos logran comunicarse por períodos de tiempo cortos y es necesario aprender a observarlos y tomar sus acciones comunicativas para crear intercambios positivos con ellos. No busquemos en primer lugar la palabra para comunicarnos con ellos sino los gestos y expresiones faciales y corporales. La palabra vendrá luego.



Los niños con TGD experimentan habilidad para amar y sentir emociones. Se observa un profundo sentido de intimidad y amor con sus padres y personas conocidas. En ocasiones no lo demuestran con sonrisas y abrazos pero sabemos que así lo sienten y lo hacen a través de gestos que con los cuales ellos se sienten más cómodos.      


 

El tratamiento ayuda a los niños a conectar sus emociones a sus acciones y sensaciones.
Cuanto más temprano se detecten los signos de TGD y cuanto antes se empiece el tratamiento, mayores son las chances de facilitar las bases para la relación, la comunicación y el pensamiento saludables, y así, revertir los déficits principales del TGD.

Para esto es necesario entender a cada chico como único y desde ese lugar diseñar un programa de intervención comprensivo basado en sus necesidades. Este programa debe favorecer el desarrollo de sus capacidades emocionales.

 

 

La familia cumple un rol fundamental en el tratamiento ya que son los padres, hermanos, abuelos, tíos y todas las personas cercanas a los niños quiénes pueden ayudar a crear oportunidades de conexión, intercambio y comunicación desde un lugar de amor, cariño y cuidado muy genuino.

 

 

 

Lic. Belén Ferrari
Psicopedagoga
153-368-5624
belenferrari@hotmail.com

 

Bibliografía consultada: “Comprender el autismo”- Stanley Greenspan

Los símbolos utilizados son obra de Sergio Palao para CATEDU (http://catedu.es/arasaac/) que los publica bajo licencia Creative Commons

 

"Nuestro hijo ríe, nos abraza, juega, se comunica, participa, y es feliz junto a nosotros, su familia. Algo impensado hace tiempo atrás, cuando ni siquiera nos miraba a los ojos. Apenas recibimos el diagnóstico de TGD pensamos cual sería la mejor manera de ayudarlo. Para eso debíamos primero aceptar la realidad que se nos presentaba e inmediatamente nos pusimos a trabajar. Empezó su tratamiento, pasaron varios años con pequeñísimos avances y muchos retrocesos pero finalmente los resultados empezaron a verse, y hoy cosechamos lo que día a día sembramos."


Paula, mamá de Alejo (Colegio San Tarsicio), eternamente agradecida a todas las terapeutas que nos acompañan todos los días.

Marina Gotelli también es madre de un chico con TGD. Y nos cuenta su historia a través de este video:

Además nos enseña a entender el autismo a través de este video:

 

Comprometida y luchadora, desarrolló un blog completísimo para compartir información sobre los trastornos del espectro autista. La propuesta es volcar información general, datos sobre tratamientos, videos que resultan interesantes, y materiales para trabajar. También se pueden encontrar ejemplos de agendas diarias, semanales, de secuencias simples, pictos que han sido extraídos de la página de ARASSAC, y más.
Todo está basado en lo que encuentra por internet, en lo que aprende en las terapias y en su experiencia como madre.
En definitiva, el blog no es más que un espacio para compartir, para aprender y para ayudarnos entre todos a vivir siempre con una sonrisa. Los invitamos a participar de este intercambio de información, estén o no relacionados con el autismo, y a conocer este blog que es una verdadera obra de arte:

www.quelindafamilia.blogspot.com