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¿Qué y cómo comen?
Están en una etapa de autonomía creciente, donde su alimentación se vuelve desordenada y sin horarios fijos. Puede contar con salteo de comidas principales (desayuno y merienda son los más olvidados) o bien con picoteo a toda hora de alimentos muy energéticos pero pobres en nutrientes (snacks, bebidas azucaradas, golosinas, etc.).
Son frecuentes consumidores de hamburguesas y otras comidas rápidas, principalmente porque acostumbran a reunirse en lugares donde ofrecen este tipo de comidas. En cambio las frutas, verduras y lácteos no son consumidos diariamente en las cantidades recomendadas. Esto les genera un déficit de fibras, vitaminas y minerales.
¿Cómo ayudarlos?
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Intentar que lleguen a la adolescencia con hábitos alimentarios saludables incorporados desde la infancia. Si ya de niños, comen mal o son muy selectivos en sus comidas, es esperable que la situación empeore en la adolescencia. |
Que en casa haya una gran oferta de lácteos, frutas y verduras que les gusten y que estén presentados de forma atractiva. De esta manera, podrán complementar el desfasaje de grasas y azúcares consumidos fuera de casa. No dejar librado al azar su alimentación hogareña sólo por saber que afuera comen cualquier cosa. El esforzarse en brindarles una alimentación saludable en el ámbito familiar vale la pena a pesar de que no lo valoren y sólo protesten. |
Vigilar el consumo de lácteos y carnes para prevenir deficiencias de calcio y hierro, muy comunes a esta edad. |
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Comer en familia o acompañados, por lo menos durante una de las cuatro comidas principales, para compartir no sólo la comida sino los proyectos, el día a día, poder conversar y sentirse contenidos. |
Explicarles los efectos negativos del alcohol, de la importancia de no consumirlo con el estómago vacío (aconsejar que coman antes de ir a bailar) y de su peligrosa mezcla con bebidas energizantes. |
Ayudarlos a ordenar sus horarios, especialmente los fines de semana cuando generalmente se despiertan cerca del mediodía. Es preferible que almuercen directamente con la familia en vez de que desayunen a deshora proponiendo almorzar a las cinco de la tarde. |
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Al detectar gran preocupación por su peso o imagen corporal o bien por su alimentación consultar con un nutricionista que atienda adolescentes. No hay que olvidar que es común que accedan a través de internet a información confusa y se armen dietas deficientes en nutrientes y peligrosas para su salud. |
Se recomienda:
Más información en: www.sap.org.ar (Sociedad Argentina de Pediatría)
www.lusuh.org.ar (Asociación Lucha contra el SUH)
Lic. Mariana Yornet
Nutrición U.B.A.
M.N.3221
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