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¿Cuáles son los problemas habituales?
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Hay poco tiempo para almorzar o bien se pierden muchos minutos entre que uno sale de su oficina y logra comprar alguna comida (colas para bajar en ascensor, para pedir la comida en un negocio, para encontrar una mesa libre y limpia, etc.)
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El comer afuera implica altos costos porque los platos elaborados se consiguen a precios muchos más altos al compararlos con los que uno prepara en casa. Es un gasto fijo que debe ser contemplado porque se repite diariamente.
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Predisposición a comida chatarra por sus costos accesibles, por lo fácil para conseguirla a toda hora (hay gente que se acuerda de almorzar a las tres de la tarde y ya no encuentra un plato de comida elaborado) y lo rápido que se comen (generalmente no requieren de tenedor y cuchillo permitiendo comer con una mano y trabajar con la otra, manejar teclado de computadoras, escribir, etc.)
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Cuando se trae la vianda desde casa:
- Se necesita contar con una heladera para poder conservarla. El contar con una heladera para todos a veces es un inconveniente porque algún compañero de trabajo puede llegar a comer o tomar lo que uno trajo.
- Si además se cuenta con microondas, es factible traer comida para calentar sino hay menos opciones porque tienen que ser preparaciones que se coman frías.
- Cantidad de comida que trae el tupper: Puede ser insuficiente y quedarme con hambre si se traen los sobrantes del día anterior que no llegan a completar una porción. O bien puede ser excesiva al confundirse por la forma del tupper (redondos, rectangulares, alargados, altos) llenarlo hasta el borde y comer su contenido sin registrar saciedad.
Es muy importante prestarle atención a los almuerzos laborales porque
va a repercutir en nuestra salud.
Es una de las comidas principales del día y forma parte de la rutina semanal.
No es problema si un día comemos mal, en este caso es de lunes a viernes,
cinco veces por semana.
Hay gente que no come nada en todo el día y a la noche come tanto
que después le cuesta mucho dormirse o duerme mal.
¿Cuáles son las soluciones?
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Para los que no tienen tiempo para almorzar: Es muy importante realizar un desayuno bien completo y hasta reforzado. No me puedo ir de casa sólo con unos mates cebados o un cortado. Conviene incluir cereales, tostadas con queso y mermelada, barritas de cereal, ensalada de frutas, fruta fresca.
- Para los que tienen tiempo y heladera en su trabajo:
- Las preparaciones deben poder ser comidas frías. No olvidar colocar el tupper en la heladera apenas llego al trabajo.
- Si hay dispenser de agua caliente se puede agregar una sopa deshidratada, especialmente en invierno cuando uno busca tomar algo calentito.
- Ejemplos: Sándwich de pan tipo baguetín con pollo a la plancha condimentado con limón, una capa de chauchas, dos rodajas de tomate y untado con una mezcla de queso untable con mayonesa y limón para alivianar la mayonesa y hacerla más saludable. Ensalada con fideos tirabuzón de colores, atún, tomates cherry, choclo desgranado y zanahoria rallada. (Condimentar a último momento o bien en la oficina si se puede
- Para los que tienen tiempo y cuentan con heladera y microondas:
- Pueden traerse la comida de la noche anterior, reservándola antes de servir la cena para disminuir la contaminación y para asegurarse que al día siguiente la porción sea la adecuada y no menor.
- Tener en cuenta el tamaño del tupper. Para no comer de más, se recomienda servir la porción que irá a la vianda en un plato y luego pasarla al tupper.
- Evitar preparaciones a base de masa porque quedan humedecidas con el calor del microondas.
- Ejemplos: Dos o tres rodajas de carne al horno con cebollitas y calabacitas al horno. Pechuga de pollo al horno o a la plancha con crema de choclo. Tallarines con salsa blanca, atún y brócoli
- Para los que deben salir a comer afuera sí o sí o sólo pueden pedir comida (por no contar con heladera o porque la empresa no les permite comer en sus lugares de trabajo).
- Si viven solos y les de mucha pereza cocinar a la noche, aprovechar los almuerzos para pedir platos elaborados que contengan carnes (pollo, vaca, pescado) y verduras crudas o cocidas, para dejar para la noche las pastas y cereales que son más sencillos de cocinar y siempre hay en la alacena (fideos, polenta, arroz, etc.).
- Si están ajustados con los costos y /o tiempos y eligen habitualmente tartas o empanadas, tratar de variar los rellenos de los mismos, prefiriendo aquellos que contengan carne, pollo o pescado y/o verduras como espinaca, calabaza, choclo, cebolla, etc. evitando aquellas donde predominen los fiambres y quesos. Preguntar por el menú del día que generalmente es completo y más económico
En todos los casos,
intentar tomarse unos minutos para pensar qué voy a comer
y de esta forma no comer los cinco días lo mismo.
Lavarse las manos antes de empezar a comer.
Y si no se puede variar mucho los almuerzos,
será muy importante que las cenas sean completas, variadas y saludables
para compensar, sin excederme en las cantidades.
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