
La prevención es la solución
El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una enfermedad a la que hay que prestarle mucha atención.
La incidencia en la Argentina es la más alta del mundo, si bien en Sudáfrica, Estados Unidos, Canadá, Holanda, Francia, Australia e Inglaterra hay un alto porcentaje de casos registrados. En América del Sur también se concentra en Chile y en Uruguay.
Es más frecuente en niños de entre 6 meses y 3 años de vida, aunque puede presentarse en niños mayores. Si bien se registran casos durante todo el año, los brotes aparecen entre septiembre y marzo, asociados a temperaturas más cálidas. Predomina en niños de buen nivel socioeconómico.
Comienza con diarrea mucosa o mucosa sanguinolenta (que tiñe la materia fecal de color rosado), vómitos, palidez intensa y disminución de la cantidad de orina durante la diarrea. Ante alguno de estos síntomas, consultar con el pediatra.
Son varias las causas que provocan el SUH, siendo la más frecuente (90% de los casos) la infección provocada por ciertas cepas de la bacteria Escherichia coli. Los rumiantes en general, especialmente el ganado
vacuno, son los principales reservorios de estas cepas. Como es una bacteria sensible al calor, se destruye con la cocción completa y la pasteurización. Las principales fuentes de contagio son la carne insuficientemente cocida y sus jugos, la leche no pasteurizada y sus derivados (yogures, quesos) los jugos envasados no pasteurizados y el agua contaminada. También puede transmitirse de persona a persona (fecal-oral) o por contacto directo con animales de campo.
La prevención es la mejor solución para evitar esta enfermedad.
Se recomienda:
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| 1. Asegurarse la correcta y homogénea cocción de las carnes (mayor a 70°C). |
2. Tener especial cuidado con la carne picada ya que es difícil asegurarse la cocción homogénea, pudiendo quedar la bacteria en el interior. El jugo de la carne picada bien cocida es traslúcido. Si bien las hamburguesas comerciales son la principal fuente de contagio en los niños, la bacteria puede estar en cualquier preparación a base de carne picada (albóndigas, empanadas, etc.) preparada en casa. |
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| 3. Evitar el contacto de la carne cruda con otros alimentos: Colocar la carne cruda en un recipiente hermético dentro de la heladera/freezer que no permita que chorreen sus jugos al resto de los alimentos. No usar los mismos utensilios de cocina (cuchillos, tenedores, tablas, platos, etc.) con los que se cortó carne cruda para manipular otros alimentos sin antes lavarlos con agua y detergente. |
4. Consumir lácteos pasteurizados y conservar la cadena de frío. Es muy importante que en el supermercado, se coloquen en el carrito a lo último los alimentos que requieren refrigeración. Chequear su fecha de vencimiento, que su envase no tenga roturas y se encuentre frío. Se aconseja que los alimentos que requieran frío para su conservación sean llevados por uno lo más rápido posible a la heladera sin el envío a domicilio. Evitar comprar postres lácteos, quesos, yogures y helados en puestos callejeros o negocios no seguros. Tampoco es conveniente que estos alimentos sean enviados a los niños para sus viandas escolares. |
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| 5. No consumir jugos de frutas no pasteurizados. En el envase debe figurar que ha sido pasteurizado. |
6. Lavar cuidadosamente frutas y verduras. Especial atención a las bandejitas que traen las verduras ya cortadas, deben ser lavadas antes de usarlas para alguna preparación. |
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| 7. Lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar la comida y de comer como después de ir al baño y de cambiar pañales. Comenzar a formar el hábito de lavado de manos en los niños muy pequeños convirtiéndolo en una rutina familiar. |
8. Respetar la prohibición de bañarse en aguas del Río de la Plata. Utilizar natatorios habilitados con agua adecuadamente clorada. Colocar pañales para el agua a niños que no controlen sus esfínteres y se metan en piletas públicas y privadas. Intentar que no tomen el agua de la pileta. No ingresar a un niño que esté con diarrea. |
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| 9. Consumir y lavar los alimentos y utensilios con agua potable, ante la duda hervirla. |
10. Se sugiere que los menores de dos años no consuman comidas rápidas. Es muy importante el lavado de manos antes de comer preparaciones que se coman con las manos (sin tenedor y cuchillo) especialmente si antes estuvo en un pelotero o jugando con otros niños. |
Más información en: www.sap.org.ar (Sociedad Argentina de Pediatría)
www.lusuh.org.ar (Asociación Lucha contra el SUH)
Lic. Mariana Yornet
Nutrición U.B.A.
M.N.3221