1. Es recomendable armarla habiendo hecho un menú semanal o quincenal para no caer siempre en las mismas opciones, que traen aparejadas protestas infantiles ("Otra vez lo mismo, má"). Anotando en un papel 10 opciones posibles a preparar, es decir, para dos semanas escolares, evitamos la desesperación diaria del "¿Qué les preparo para mañana"?, se agilizan los tiempos, se organizan las compras en base al menú y se logra una alimentación variada.

2. Tener en cuenta como podrá el niño conservar su vianda hasta la hora del almuerzo y si puede o no recalentarla. De contar con microondas, el recipiente deberá ser apto para éste, e idealmente no contener preparaciones a base de masa como tartas ya que muchos chicos se quejan de que no les gusta al quedarles más húmedas.

3. El recipiente que se lleve deberá poder contener una porción acorde a la edad del niño. A veces la forma y la altura del mismo lleva a confundirnos y a armar viandas donde los chicos se quedan con hambre o bien donde se los incita a comer más de lo que necesitan. Para que esto no ocurra, al comienzo es conveniente primero colocar la preparación en un plato y luego pasarla al tupper hasta que uno se acostumbre a servir la porción adecuada.

4. Una vianda debería contar con una porción de carne (vaca, pollo o pescado) siempre bien cocida o bien de huevo duro, en diferentes formas de preparación (Ej: milanesas al horno, pollo a la cacerola con alguna salsita a base de verduras, guisos, atún). Para acompañar la carne, que puede ir ya cortada para los más pequeños, conviene incluir verduras, crudas o cocidas (evitando los fritos) de diversos colores, formas y consistencias. No olvidar condimentar con aceites vegetales. Dos veces por semana se puede incluir a las pastas, a los cereales (como arroz y polenta), a las legumbres (lentejas, porotos, garbanzos, soja, etc.), a las empanadas y/o a las tartas. Lo que se debe evitar es recurrir en forma muy frecuente a los fiambres y a las salchichas ya que contienen grasas de mala calidad. Para tomar, el agua es la bebida ideal. Como postre, lo más conveniente son las frutas frescas, crudas o cocidas, o bien enlatadas.

5. Para prevenir intoxicaciones alimentarias, se desaconseja incluir: miel, mariscos, matambre, carnes no bien cocidas (especial atención a las carnes picadas), huevos crudos (ej: en Mousse o en mayonesas caseras) y lácteos que requieran frío para su conservación. También es importante preparar la vianda la noche anterior o antes de partir a la escuela, enfriarla rápidamente conservándola en la heladera hasta enviarla en un recipiente térmico que la mantenga fría hasta el momento de ser recalentada y/o consumida. Si a casa vuelven restos de comida, se sugiere desechar los mismos.

Lic. Mariana Yornet
MN3221
marianayornet@yahoo.com.ar